abril 22, 2013

Me encanta

Hace mucho tiempo que no escribo nada por acá, tal vez porque tenga que pensar en algo que no sea tan difícil como mi interior y solamente tengo escribido acerca de cosas pequeñas. No me gusta eso.
El amor? Hace frio.
Conocí un hombre en un viaje a Santiago que me dijo: tu és muy linda y tienes que cantar.
A las dos de la mañana leyó la poesia de Neruda  y poemas de Safo para mi. Era como una música clásica, un vino muy caro y raro que necesitas apreciar lentamente y calmamente. Lloré porque pienso que el fundo lo amé. Lo amé por los pocos minutos que leyó las historias y lo amé profundamente como un hombre. Pero lloré ainda más cuando supo que había me enamorado de el por toda la eternidad de una noche. Fumaba el cigarillo mientras cabinábamos por la ciudad. Me mostró una Santiago que no conocía, un lugar lleno de personas musicadas de tanto vivir sus vidas normales, pero que nó son tan normales. Son de una cor gris y hablan acerca de algo que no pude comprender. La lengua me cambia el sentido. Ellas són como yo.

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